Moniz Bandeira entrevistado por Clarín: “No creo que Trump se ocupe en especial de Brasil y Argentina”

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El prestigioso intelectual brasileño asegura que lo que permitió el triunfo del millonario neoyorquino en las elecciones de EE.UU. fue la grave crisis económica y social en ese país.


Por Eleonora Gosman

Publicado en Clarín, 12 de noviembre de 2016

Autor de más de una veintena de libros, al menos 6 de ellos publicados en Argentina, Luiz Alberto Moniz Bandeira es un intelectual brasileño incansable en sus investigaciones. Su última producción, lanzada en portugués en octubre último, se llama nada menos que: “El desorden Mundial”. Hasta ese momento, las chances de éxito parecían favorecer a Hillary Clinton. Para Moniz, quien vive en Alemania desde hace años –donde fue profesor en la Universidad de Heidelberg– la elección de Donald Trump dejó “desorientada a la élite europea”. Ella se había jugado, como el resto del establishment internacional, por la opción de Hillary. El historiador, que cuenta en su prolífica obra con un minucioso trabajo sobre las relaciones del Cono Sur con EE.UU.: “Brasil, Argentina y Estados Unidos (De la Triple Alianza al Mercosur)”, dijo en una entrevista con Clarín que un gobierno de Trump no dará una “atención” a la región. Sostuvo que la emergencia del multimillonario estadounidense, como el líder de su país, debe entenderse a partir de la situación interna norteamericana, con un “creciente endeudamiento” y gastos “gigantes” en las guerras de Afganistán e Irak.

-En su último libro, “El desorden mundial”, usted aborda todos los aspectos de la geopolítica actual. Desde ese lugar, ¿se sintió sorprendido por la emergencia del presidente electo Donald Trump? ¿Piensa que podrá ser una versión aggiornada del ex presidente George Bush?

– No me vi sorprendido con la victoria de Donald Trump. Todo indicaba que Hillary Clinton, con el apoyo de Wall Street y de los medios principales, podría ser elegida. Pero en su contra conspiró la situación económica y social de Estados Unidos que es muy grave. Hay más de 45 millones de desempleados, entre 12 y 15 millones de personas sin techo y sin recursos para pagar la comida y el seguro de salud. En ciertas regiones, como Louisiania, la pobreza es inmensa. En el Partido Demócrata solamente Bernie Sanders se refirió a ese problema, mientras Hillary prometió más guerras. Y en tales circunstancias el pueblo votó por Donald Trump con la esperanza de un cambio, contra el establishment.

–¿Qué puede cambiar para Europa la elección de Trump? ¿Cree que reformulará las relaciones de Estados Unidos con la OTAN?

–Imagino que la élite conservadora de Europa, que quería la victoria de Hillary Clinton, está desorientada. Y tendrá de repensar su política de seguridad si Donald Trump introdujera cambios con respecto a la OTAN. Pero todo son hipótesis.

— ¿Qué margen real de acción tendría el flamante presidente electo de Estados Unidos para introducir esos cambios?

–Todo va a depender de las reales relaciones de poder. Los que tallan son Wall Street, el Pentágono junto al aparato de seguridad, el Congreso, etc. Constituyen fracciones fundamentales, cuyos intereses se mezclan en el complejo industrial-militar y determinan casi siempre las decisiones de los Partidos Republicano y Demócrata. En el gobierno, el presidente no hace lo que quiere, sino lo que puede. Y la opinión del pueblo, en Estados Unidos como en otras repúblicas de Europa y América Latina cada vez menos influyen en los gobiernos. No se puede decir que la democracia haya avanzado en el mundo. Por el contrario, cada vez más los regímenes republicanos tienden a converger con los regímenes autocráticos y/o totalitarios, en la medida en que el Estado de excepción se convierte en una política de Estado.

–¿Cómo fue la reacción de Alemania?

– La ministra de Defensa da Alemania, Ursula von der Leyen, de la Democracia Cristiana, fue muy agresiva cuando declaró a la prensa que Donald Trump debe decir claramente de que lado está: si de la democracia, de la justicia y de la paz, o no, en una referencia a las manifestaciones del presidente electo en favor de diálogo con Vladimir Putin. La jefa del gobierno Angela Merkel, en cambio, adoptó una actitud cordial. Llamó a Donald Trump por teléfono, lo felicitó y dijo que Alemania y Estados Unidos continuarán unidos por los mismos valores. Y agregó que espera encontrarlo en la cúpula del G20, marcada para los días 7 y 8 de julio del 2017, en Hamburgo. De una forma o otra, Angela Merkel siempre irá para donde el presidente de Estados Unidos quiera, a pesar de la oposición interna.

-¿Cómo quedará el mapa geopolítico de Oriente Medio con esta irrupción de Trump? En los dos meses que le faltan para asumir ¿puede haber una paralización política estadounidense en relación al mundo?

–Trump dijo que optará por buscar un terreno común de diálogo con las naciones y no de conflicto; lo que indica que se acercará al presidente Vladmir Putin para hacer un acuerdo, al contrario de lo que ocurrió con el presidente Barack Obama. En todo caso, lo que parece es que no pretende un tipo de guerra como la que Hillary Clinton prometía.

–¿Cómo irá a influir en Brasil y Argentina, dos países que hubieran preferido a Hillary Clinton?

– No creo que se ocupe en especial de Brasil y Argentina; ni tampoco del Cono Sur. La perspectiva es que Donald Trump sea, tal vez, menos intervencionista; más aislacionista y proteccionista. En verdad esa es una necesidad económica. La infraestructura norteamericana está deteriorada. La deuda pública es de 19,7 billones de dólares, en 2016, y la previsión es de que salte para US$ 23,3 billones, mientras el PBI, estimado en US$ 16,9 billones en 2016, no pasará de 18,5 billones en 2020. De 2001 a 2016 Washington gastó 4,7 billones o más en las guerras de Afganistán e Irak, según un estudio de la Brown University. El economista Jeffrey D. Sachs, de Columbia University, advirtió en un artículo publicado en The Globe Post que los Estados Unidos, por sus “pretensiones imperiales”, han hecho y realizan hoy gigantescas inversiones en el militarismo, más allá de de sus capacidades, minando la propia seguridad nacional. Y si siguen con las guerras en Oriente Medio y provocan una carrera armamentista con China, declinarán más y más.

-¿Usted cree realmente que puede haber un cambio de paradigma en la política externa de Estados Unidos?

– Es posible. Los Estados Unidos no pueden dejar de reconocer que no tienen condiciones de imponer una “unipolar dominance”, como los neo conservadores pretendieron y pretenden desde la disolución de la Unión Soviética, en 1991. Pero es necesario esperar para tener una idea más clara de lo que va a ocurrir. Son muchos actores que influyen en la política exterior de Estados Unidos.

-¿Significa la elección de Trump un cambio que se inicia con otros procesos de derechización, como el Brexit o el rechazo al referendo en Colombia?

– Hay una ola de derechización en Occidente y con Donald Trump van al gobierno la derecha del Partido Republicano y el Tea Party. Sin embargo, no se puede decir que Hillary Clinton no fuese de derecha. Es abiertamente de derecha, la candidata del establishment financiero de Estados Unidos y de la élite conservadora de da la Unión Europea. El rechazo al referendo de Colombia no se inserta en el cuadro internacional. Provino de factores internos.

Fuente: Diario Clarín, Sección Mundo, 12/11/2016 http://www.clarin.com/mundo/Moniz-Bandeira-Trump-Brasil-Argentina_0_1685831515.html

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