Conversación abierta de la canciller argentina Susana Malcorra en el CARI

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En una conversación abierta organizada por el Consejo Argentino de Relaciones Internacionales (CARI), la ministra de Relaciones Exteriores de la Argentina advirtió contra una fractura del Mercosur y dijo que una crisis venezolana haría inestable el Caribe y perjudicaría el proceso de paz en Colombia. Sus charlas con las FARC y el Papa.


Por Martín Granovsky

Publicado en Página 12 -29-06-2016

La canciller Susana Malcorra participó de una charla en CARI para invitados y periodistas.

Desde un análisis que apunta a mantener la estabilidad en Colombia y el Caribe, la canciller Susana Malcorra dio una definición clave sobre su posición ante Venezuela. Sobre un referéndum revocatorio dijo que “cuanto antes mejor, y si se pudiera convocar este año sería bueno”. Pero advirtió: “Cuidado con poner fechas límite porque mi experiencia es que las red lines terminan mal”. Red line significa “línea roja”. Puede interpretarse como “ultimátum”. Es decir, no sería deseable un ultimátum destinado a Nicolás Maduro.

La afirmación de Malcorra se produjo ante una pregunta de Página 12 en el marco de una conversación abierta organizada por el Consejo Argentino de Relaciones Internacionales (CARI) para miembros, invitados especiales y periodistas.

Este diario consultó a Malcorra por la política hacia Venezuela y Colombia, sobre todo teniendo en cuenta que la región está en situación de debilidad por la situación en Brasil, donde aún está por definirse si Dilma Rousseff volverá o no a la presidencia y donde habrá elecciones municipales en octubre.

“No sé por qué pero algunos creen que la aplicación de la Carta Democrática en el caso de Venezuela es una bala de plata que resuelve todo”, dijo la canciller. Estuvo discreta, pero la sanción al gobierno de Maduro por esa vía es una obsesión personal de Luis Almagro, secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA). Almagro no logró imponer su posición en ninguna de las últimas sesiones del organismo. Según reveló Malcorra, la última, la del jueves 23, estuvo a punto de no poder realizarse por las diferencias entre Almagro y la delegación venezolana.

“Una crisis en Venezuela sería mala para los propios venezolanos y tendría un impacto muy negativo para Colombia, donde ya se anunció el acuerdo del cese bilateral y la dejación de armas pero sin un arreglo definitivo, y también para el Caribe entero”, dijo la ministra de Relaciones Exteriores.

Como se sabe, si el referéndum es convocado este mismo año, cuando el gobierno de Maduro aún está en la primera parte de su mandato, si éste es revocado, el chavismo debe dejar el Ejecutivo. Si el llamado se produjera el año que viene, ya en la segunda mitad del período que termina en 2019, en caso de revocación, Maduro debería dejar el cargo pero antes podría designar un vicepresidente que quede en su lugar.

El presidente Mauricio Macri suele pedir en público que el revocatorio se produzca este año pero al parecer simultáneamente no dio instrucciones en ese sentido a la Cancillería, porque en la OEA la delegación argentina viene jugando un papel componedor.

Sobre el proceso de paz en Colombia, Malcorra dijo que la Argentina trabajará en cooperación agrícola. “Yo misma estuve en La Habana hablando cuatro horas con dirigentes de las FARC”, contó en alusión a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. “Ellos me recordaron que su primera reivindicación histórica fue el acceso a la tierra, y les comenté que si una de las perspectivas es cómo se utilizan de ahora en adelante las tierras fiscales, hay que actualizarse en materia de desarrollo agrícola, más allá del régimen de tenencia de la tierra.”

Encabezados por el presidente del CARI, el ex canciller Adalberto Rodríguez Giavarini, asistieron a la charla con Malcorra, entre otros, el presidente de FIAT Cristiano Ratazzi, el actual auditor radical Jesús Rodríguez, la decana de la Facultad de Derecho Mónica Pinto, el dos veces ex ministro Gustavo Beliz, el rector de la UNTref Aníbal Jozami, los consultores Manuel Mora y Araujo, Rosendo Fraga y Roberto Starke, el experto en integración Félix Peña, el directivo bancario Gonzalo Verdomar, el ex Citi Guillermo Stanley y el experto en relaciones internacionales Juan Gabriel Tokatlian.

Sobre la ubicación argentina hacia la Alianza del Pacífico y dentro del Mercosur, Malcorra entregó varias definiciones.

Por un lado se mostró feliz con el inminente debut argentino como país observador en la AP, que forman Chile, Perú, Colombia y México. “Obviamente es una señal de interés nuestra por la Alianza”, dijo.

Por otro lado aclaró que la relación con la AP depende del Mercosur. Incluso recordó que cuando se entrevistó con José Serra, el actual canciller interino del interino presidente Michel Temer, “le dije que en la flexibilización del Mercosur había que manejarse con cuidado, porque nos falta mucho y construimos mirando para adentro pero estamos mejor que hace 20 años y de ninguna manera debemos fracturar el mercado común”.

En sus diez directrices, cuando asumió al frente de Itamaraty, Serra, que ya fue derrotado dos veces como candidato a la presidencia del neoconservador Partido de la Socialdemocracia Brasileña, abrió la puerta para fisurar las negociaciones multilaterales y empezar con tratativas de Brasil en el modo país a país.

Como plataformas, la ministra no descartó ni a la Unasur ni a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

Relacionó la futura inserción argentina en el mundo con el problema de la seguridad alimentaria. Así fue el análisis de Malcorra: “Junto con el agua, es el mayor desafío para buena parte del planeta en los próximos 50 o 100 años. La Argentina puede tener, con el Mercosur, una fortaleza mayor en agroindustria y en la construcción de una cadena de valor que nos aleje de la simple commodity o de los derivados más elementales de la soja. Históricamente somos oferentes pero no analizamos la demanda en agroindustria con suficiente granularidad”.

Comentó que habló de seguridad alimentaria en un reciente encuentro con el Papa como parte de un evento humanitario. “Es fuerte lo que dijo cuándo subrayó que a ciertos lugares los alimentos no llegan pero las armas sí.”

Sobre la apertura de mercados, pidió prestarles atención a la India, Indonesia y África, “con la ayuda del sector público cuando sea necesario”.

Al comentar el Brexit, la canciller manifestó que sería cauta. “Nada pasa de un día para otro”, dijo. “Me preocupan las fobias, empezando por la xenofobia, pero puede ser que paradójicamente, por reacción, Europa se termine europeizando más, y todavía está por verse qué sucede en el Reino Unido con la posición de Escocia e Irlanda del Norte y con los millones de firmas para un nuevo referéndum.”

 

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